Triumph TR3 : sencillo, bello y asequible. Es uno de esos clásicos “perfectos”

Con 17 años vi por primera vez la mítica película de 1960 dirigida por Federico Fellini “La Dolce Vita”. Si no os gusta el cine clásico podréis pensar “que rollo, encima en blanco y negro”. Os equivocáis, sigue siendo una película moderna en sus diálogos incluso hoy en día. Va de la high class de Roma a finales de los años 50, los paparazzi, alcohol, lujo, fiestas y sexo. Muy recomendable. ¿Por qué os hablo de esto? Porque el protagonista tiene un Triumph TR3A de 1958 que se me quedó marcado en la mente. Además de esta película, por su peculiar belleza y personalidad, ha aparecido en muchísimas más.

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Además, también salen Cadillacs, Alfas, etc.

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Claramente, cuando conocí al propietario de un Triumph TR3 no pude evitar proponerle un reportaje. El propietario es un auténtico gentleman driver que no duda en coger el coche un domingo por la mañana, ir a comer a Galicia y volver en el día, literalmente, y no lo tiene guardado como objeto de colección inerte y triste en el garaje como muchos otros coleccionistas. Tan apasionado es por su coche y los Triumph que es el presidente del Club TR Register España.

Triumph TR3

Quedamos un domingo por la mañana y nos fuimos más de 60 kilómetros hacia el norte de Madrid, para probarlo por algunas de sus carreteras favoritas.

Triumph TR3

Afortunadamente, me lo dejó probar durante unos kilómetros, gustoso de hacerme feliz y sabiendo que ese momento lo recordaría siempre. Desafortunadamente para mí, el propietario aún no sufre demencia senil, y no me dejó el coche para sentirme Marcello Mastroianni y recrear La dolce Vita en la noche Madrid, y emular imágenes como esta. Algo comprensible.

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Os puedo contar que no es un coche fácil de conducir si no lo conoces o si no es tuyo mejor dicho. Es el coche que más torpe me ha hecho sentir y con el que más lento he ido. Incluso el Ferrari 365 GT 2+2 en lluvia en la M40 me dió menos respeto.

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Los asientos no agarran y parece que vas sentado sobre un cojín, tiene un volante muy grande, hay que hacer doble embrague al cambiar, los frenos hay que conocerlos muy bien y como meter las marchas también. No puedo decir que disfrutase mucho los primeros 15 minutos que conduje, porque iba nervioso, pensando en cómo manejar esa máquina con tantos trucos en una carretera de curvas desconocida y con ganado en la carretera. A partir del minuto 15 decidí que iba a ir en tercera disfrutando de un paseo tranquilo y que no iba a intentar probar sus aptitudes.

Triumph TR3

En manos de su dueño la cosa cambia. Es un coche ágil y divertido, con el que se disfruta mucho la carretera. Pero claro, hay que saber llevarlo. Es el caso perfecto en el que se demuestra que cualquiera, y digo cualquiera, puede ir rápido en un coche deportivo moderno sin ningún problema. Para llevar esto rápido hacen falta un par, de los de verdad.

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Este coche es bien conocido por sus faros saltones tan simpáticos y por su lateral tan parecido al precioso Jaguar XK120/140.

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Algunos podéis pensar que era un coche de lujo en su momento pero no. Surgió como alternativa a los deportivos ingleses más caros, equiparable hoy en día a lo que sería un Mazda MX5 en comparación  con un Jaguar F Type. Pero claro, en esa época no todo el mundo tenía coche, y tener este coche era un buen capricho.

Triumph TR3

Por eso en La Dolce Vita el Triumph TR3 es el coche de Marcello, un periodista vividor y guaperas, que se mueve en el mundo del lujo, pero que no alcanza a comprarse un Jaguar o un Austin Healey.

Sea como sea, es un preciosidad de coche, que rebosa estilo, extravagancia y simpatía. Es sin duda un automóvil que marca el final de la voluptuosidad de los años 50. A partir de ese momento las carrocerías diseñadas basándose en los guardabarros desaparecerían.

El dueño del coche es un gran amante y experto (friki) de la fotografía, y se trajo su Rolleiflex 3.5f de 1959 para hacer unas fotos contemporáneas con el coche. Los guantes son míos, hechos a mano por unas señoras de las que ya no quedan. Si os interesan contactarnos.

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La historia de la vida y restauración de este coche es muy interesante, pero os la enseñamos mañana. Solo puedo avanzar que el coche se vendió en Canadá y esta foto:

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Os dejo unas fotos espectaculares hechas con la cámara antigua. Las fotos son cuadradas, no han sido recortadas. Instagram no es el inventor de ese formato.

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Triumph TR3

 

 

 

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