Afortunado. Esa es la palabra que me describe. Además de pertenecer a la parte privilegiada de la población mundial, tener salud y vivir sin severas preocupaciones, hoy me siento más afortunado aún. Amo incondicionalmente los coches de un modo extremo desde mis primeras palabras, y jamás pensé que el primer V12 que condujese sería el más mítico ejemplo de esta mecánica: un V12 de Ferrari.

365-gt7

Pero no es un V12 de Ferrari cualquiera moderno, de esos que son maravillosos pero faltos de leyenda y gloria, no. El V12 que he conducido hoy es un motor perteneciente a la época dorada del automóvil, los años 60, exactamente un Colombo V12 4.4 Tipo 245/C de un Ferrari 365 GT 2+2 de 1969.

365-gt19

Gioacchino Colombo fue un ingeniero que creó para Ferrari los mejores V12 del momento, motores míticos como el del 250 Testarrosa o 250 GTO.

Image result for colombo v12 testarossa
V12 3.0 del Testarossa (Cabeza roja en italiano. Fue llamado así por tener las tapas de balancines rojas)

El V12 del coche de esta prueba produce 320 cv a 6600 revoluciones por minuto, haciendo que este Ferrari 365 GT 2+2 de 1969 llegue desde parado a 100 km/h en 7.1 segundos y alcance unos 240 km/h, un avión para su época.

365 gt

El 365 GT 2 + 2 fue introducido en el Salón de París 1967 y no había modelo más lujoso y rápido que pudiese llevar a 4 personas (de ahí su nombre 2+2). Fue el primer Ferrari en estar equipado con dirección asistida y “power brakes”, así como el primero en tener la suspensión trasera independiente autonivelante. Además tenía elevalunas electricos y aire acondicionado, algo que en ese momento era lo más.

365-gt9

Los volantes de Ferrari de esta época, personalmente, creo que son insuperables en belleza. Claramente hay volantes muy parecidos a este, como el de un Lamborghini 400 GT o un Aston Martin DB6, o también de otro estilo como el de un Bizzarrini 5300 GT Strada, pero la forma de implementar ese circulo amarillo con el caballo es simplemente genial. Este fue el último Ferrari en llevar volante de madera.

365-gt13

El detalle de la luz roja de señalización en la puerta me ha encantado, ya que muchos coches hoy en día inexplicablemente no lo llevan, como resalté en la prueba del AMG GTS.

365-gt10

Un velocímetro que marcaba 300 km/h en esa época, era más alucinante que hoy en día uno que marca 350, sin duda.

365-gt15

365-gt16

Aquí vemos el interior en su cuero original, bien mantenido pero inevitablemente se ve el paso de los años. Eso sí, aún huele estupendamente.

365-gt17

La carrocería diseñada como no por Pininfarina, exactamente por uno de sus diseñadores en la época, Aldo Brovarone.

365-gt6

Se ve la influencia de un anterior diseño suyo, el 500 Superfast del 1964 al 66.

Image result for Ferrari 500 Superfast

La trasera para muchos no es un acierto, pero era una época en la que se empezaba a jugar con nuevos tipos de faros,

365-gt8

365-gt11

y al igual que los traseros pueden no ser muy atractivos como otros de modelos posteriores, el detalle de la luz de posición e intermitencia integrada en el parachoques delantero sí lo es. Muy moderna solución para ese momento.

365 gt

365-gt3

Este modelo podía elegirse con tres tipos de llantas: unas Borrani de radios clásicas, unas en forma de estrella como las que llevaría el modelo siguiente a este (el 365 GTB 4 Daytona), y las que equipa este modelo, una Campagnolo como las que llevaba una versión del 275 GTB. En este modelo eran de magnesio, no se si lo serán en este 365 GT. Para averiguar este tipo de cosas hay que ser historiador de Ferrari o casi.

365-gt12

365 gt

La producción terminó en 1971 y Ferrari había construido aproximadamente ochocientos 365 GT 2 + 2s, que representan la mitad de la producción de Ferrari durante esos tres años. Todo un éxito.

365 gt

¿Y la conducción? Compleja. No es como nuestro ligero y rabioso Alfa de 930 kilos. Este es un Gran Turismo de autopista, de 1460 kilos. Hay que acostumbrarse a los pedales, muy juntos entre sí, a su duro embrague y también duro cambio. Sin duda hoy ha llovido, y no ha sido el escenario idóneo para probarlo la M-40 ¡pero no quedaba otra!

365-gt24

Había que ir con mucha cautela, tanto por los frenazos en lluvia como por las aceleraciones en curva, ya que alto de vueltas empuja bastante. De todas formas he podido subir hasta 6000 vueltas unas cuantas veces y deleitarme con algo más que un simple ruido de una máquina en funcionamiento. Es sin duda algo más cercano a un instrumento de viento que a un motor convencional. Maravilloso tal y como cuentan aquellos que han conducido y escuchado uno en vivo.

365-gt23

El encuentro ha sido corto, pero sin duda hoy ya puedo tachar uno de los sueños de mi vida.

Gracias amigo.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here